El Tarot de Marsella en cruz (en francés Tarot de Marseille)


Según el tarot, usualmente simboliza que la voluntad que se antepone a cualquier problema, para encauzarlo y solucionarlo.
En posición normal:
Este arcano nos indica la fortaleza física y espiritual del consultante. Dominio de la situación. Es la capacidad de cambiar y transformar cualquier tipo de pasión negativa en positiva y sacar provecho de esa energía.
En cuestiones de salud, nos indica una armonía perfecta de los chacras y la salud física y mental. Las antiguas dolencias son cosas del pasado. Potencia sexual.
En el trabajo, la aparición de ideas nuevas que ayudan a fortalecer los logros ya adquiridos. Nuevas oportunidades que permiten poner a prueba la imaginación y las capacidades mentales.
En el amor, esta carta nos indica que el consultante está o estará en breve en medio de una relación apasionada que le dará fuerzas para luchar y conseguir logros en los otros ámbitos de su vida. Dominio de las emociones y de los impulsos.
En posición invertida:
La fuerza física se desvanece en medio de pasiones descontroladas, impidiendo que la persona logre sus objetivos e incluso haciendo que pierda bienes materiales.
En salud, las pasiones no ayudan a mantenerla. Enfermedades coronarias. Dolores articulares. Problemas psíquicos. Impotencia sexual.
En el trabajo, pérdida de oportunidades valiosas. La imaginación para conseguir ingresos brilla por su ausencia. Desgano general ante la realización de nuevos proyectos.
En el amor, pasiones y obsesiones que alteran la vida cotidiana y no permiten ver la vida ni sus posibilidades con claridad. Se aconseja poner todo el esfuerzo en el control de los bajos instintos.


La carta muestra a un hombre subido en un carro, con dosel o palio, que está tirado por dos caballos. Nos muestra un hombre triunfante que se pasea por la vida en un carro haciendo alarde de su poder, su triunfo, de ser un conquistador. El hombre lleva un cetro en la mano derecha, símbolo de poder terrenal. Además está arropado por un palio soberano y unas cortinas azules, que indican que está arropado por la espiritualidad, la inteligencia. Los 2 caballos, uno rojo la fuerza y acción, el otro azul, la inteligencia y la espiritualidad. Cada caballo tira en una dirección distinta, lo que representa que tiene todo en sus manos para conseguir esos éxitos y esas metas que se ha marcado, siempre y cuando logre conjugar todos los componentes y encontrar el equilibrio entre todos los elementos que tiene delante para conseguirlo.
En posición normal:
El Carro es la carta de los viajes y anuncia un viaje inminente. Noticia positiva que llega de un lugar alejado. Asimismo esta carta indica fuerza y energía física y mental para el alcance de los logros deseados.
Si el consultante participa en algún concurso o se dedica a algún tipo de competición, esta VII arcano le augura una victoria segura. También implica rapidez en el cumplimiento de deseos largamente esperados; se desbloquean las demoras que hasta el momento impedían alcanzar las metas.
Conquistas amorosas. Alguien especial está en la espera. Decisiones acertadas. Uso de la voluntad y la inteligencia.
En posición invertida:
Posible accidente. Enfermedad y descontrol de diferentes aspectos de la vida. Retrasos en los viajes y en el alcance de metas. Malas noticias. Pereza y falta de energía mental que imposibilita lograr aquello por lo que tanto se ha luchado.
Perdidas de objetos o de dinero. Se demora lo que parecía ser inminente. Cansancio físico y falta de raciocinio. Pensamientos oscuros que pueden llevar a la depresión.
Ausencia de pareja y dificultad para las conquistas. Alejamiento de la persona amada. Decisiones erróneas e impulsivas.


En numerología, es el número 9, que encarna en sí mismo la perfección y lo espiritual. Es la culminación y la realización de los proyectos. Marca el final de un ciclo. El Ermitaño es el eterno aprendiz con un deseo desbordado de saber siempre más.
En posición normal:
Es la carta de la introspección y de la soledad. Época de moderación y cordura, la discreción es la mejor consejera y está presente en cada una de las acciones del consultante. Persona prudente se acerca para colaborar. Es el momento de encontrarse a sí mismo y de conocerse interiormente.
En salud no hay novedades, todo se mantiene estable, tanto la buena como la mala salud, si la hubiese.
En cuestiones laborales, aparecen buenas oportunidades para iniciar un negocio de forma autónoma.
En cuestiones afectivas, expresa que es momento de mantenerse sin pareja, de mejorar la autoestima para estar mejor preparado para formar una pareja en el futuro.
En posición invertida:
Época de desatinos y acciones delirantes. Las personas que se consideraban prudentes, se vuelven necias y autoritarias. Estado fuera de sí mismo, descontrol, imprudencia.
En cuestiones de salud, pueden aparecer malestares intestinales y estomacales. Cuidado con las comidas.
En el trabajo, negocios que se inician y no llegan a buen puerto, necesidad de ayuda de terceros para pagar deudas.
Si hablamos del amor, la soledad comienza a pesar y hay búsqueda desesperada de pareja, algo que nunca es positivo. Es mejor estar solo que mal acompañado.


La Templanza es la carta de la armonía familiar, de la paciencia y de la comprensión en todos los aspectos de la vida. Equilibrio físico y emocional.
En posición normal:
Es la carta de la armonía familiar, de la paciencia y de la comprensión en todos los aspectos de la vida. Indica aptitudes y talento. Adaptación rápida a las nuevas circunstancias que rodean al consultante.
En salud, es el equilibrio físico y emocional. Etapa de plenitud, ayudada por el ejercicio y la vida sana. La vida fluye sin esfuerzo.
En trabajo, gestación de emprendimientos que generarán ingresos considerables. Reflexión, paciencia para lograr lo que se desea. Buenos augurios en todo lo que se inicia.
En el amor, la carta de La Templanza, representa la unión espiritual en sus mejores momentos. Encuentros con la pareja que enriquecen la relación. Poco a poco surgen nuevas ideas para llevar a cabo y mejorar la vida en pareja.
En posición invertida:
Desacuerdos y malas relaciones fruto de la impaciencia y la falta de empatía.
En salud, desequilibrios físicos y problemas psíquicos. Falta de energía y de ánimo. Estancamiento físico.
En trabajo, todo lo que se hubo emprendido se detiene, la impaciencia alienta las malas inversiones. No es época de comenzar nada nuevo, mejor esperar.
En el amor hace referencia a la unión meramente carnal. Desencuentros y problemas con la pareja. Falsos amigos que se acercan con intenciones de desestabilizar la relación afectiva.


Representa a una persona comprometida con lo que quiere, que sabe mantener su integridad a pesar de la crítica, capaz de iluminar a otros con su ejemplo y enseñanzas. Las columnas de la carta representan las polaridades. Los dos personajes que están en el plano inferior de la carta representan el deseo y la razón.
En posición normal:
El Papa o The Hierophant por su nombre en inglés, es la carta de la sabiduría por excelencia. El hombre sabio que se acerca en el momento que más se lo necesita. Reflexión y bondad. El Papa representa al padre, al abuelo, al amigo incondicional que siempre estará presente. Es la carta del desarrollo y el éxito en los estudios.
Es una carta de generosidad que además puede representar a uno mismo, a la voz interior que todos llevamos dentro y que muy pocas veces nos tomamos el tiempo para oír.
También puede hacer referencia a la ayuda proveniente de un jefe o superior en el trabajo en un momento clave.
En posición invertida:
Dogma, falta de racionalidad. El hombre que utiliza su sabiduría para su propio beneficio. Actos condicionados por el egoísmo.
Esta carta invertida, puede hacer referencia a la traición de un compañero de trabajo o de un jefe. Es necesario estar atento al campo laboral.
Asimismo, El Papa invertido, nos previene sobre la falta de espiritualidad tanto del consultante como de su entorno más cercano.


El Diablo es la carta que habla a las claras de una situación completamente inestable, descontrolada, tanto en la vida cotidiana como en el sexo.
En posición normal:
El Diablo es la carta que habla a las claras de una situación completamente inestable, descontrolada, tanto en la vida cotidiana como en los impulsos y las desviaciones carnales.
En salud, descontrol completo. Alcoholismo. Comidas basura que enferman al cuerpo y a la mente. Desquicio psicológico.
En trabajo, se deja llevar por tentaciones ilegales para conseguir dinero rápido. Pérdida de control e impulsos basados en un estado mental confuso.
En amor, pasión por pasión, olvido de sentimientos. Corrupción del cuerpo y del alma. Problemas sexuales. Decepciones.
En posición invertida:
Si no se toma el toro por las astas, el destino marca problemas complicados en todos los aspectos. Lo que ya era malo, se tuerce aún más. Si aparece junto a cartas positivas, sus efectos se atenúan visiblemente.
En salud, enfermedades graves producidas por el descontrol y los impulsos insanos, sobre todo mentales. Perversiones.
En trabajo, problemas judiciales, cárcel, pérdida del trabajo. Quiebre de empresas por actos de mala fe.
En amor, las pasiones se desbordan haciendo que el consultante entre en una espiral de desvíos sexuales que nublan su vida cotidiana y no le permite pensar en nada más.